5 cosas que no hacer si estás afónico. Te contamos también cuándo preocuparte y cómo afecta el COVID-19 a tu voz
Publicado por      22/11/2022    Comentarios 0
5 cosas que no hacer si estás afónico. Te contamos también cuándo preocuparte y cómo afecta el COVID-19 a tu voz

Si te está fallando la voz, estás resfriado y te cuesta hablar o llevas varios días sin notar tu voz normal, esto te interesa. Muchas veces, en estas ocasiones, recurrimos a remedios caseros pero debes de saber que no todos funcionan, y algunos incluso pueden ser perjudiciales para tu voz. Por eso en este artículo vamos a desmentir algunos de los más comunes. Aunque antes queremos aclarar la diferencia entre afonía y disfonía, los tipos que existen, cuándo debes preocuparte y cómo influye el COVID-19 en la pérdida de voz.

¿Cuál es la diferencia entre afonía y disfonía y qué tipos existen?

Mientras que la afonía es la ausencia total de voz y el término más utilizado comunmente, lo cierto es que en la mayor parte de los casos no se trata de afonías sino de disfonías. Y es que la disfonía es cualquier alteración de la voz. Por ejemplo, será una disfonía si puedes hablar pero no elevar el tono, pierdes la voz a mitad de frase, te salen gallos, etc.

En cualquier caso, es muy importante que comprendas que la afonía no es una patología en sí, sino un síntoma de otra cosa. Y, partiendo de esta base, podemos diferenciar dos tipos de disfonía o afonía según su origen:

Afonía por factores funcionales. Nos referimos con esto a un sobreesfuerzo con la voz (abuso vocal) como hablar o cantar durante mucho tiempo o en un volumen muy alto. También serán factores funcionales las secuelas de un virus o bacteria (como puede ser la gripe, el COVID-19, etc.).

Afonía por factores congénitos. Serían en este caso patologías como los nódulos, los pólipos, etc.

¿Cuándo debería de preocuparte la afonía y pedir ayuda profesional?

La respuesta a esta pregunta no es algo exacto, pero podemos ver algunas claves importantes. Para empezar, seguramente una disfonía más leve preocupe antes a alguien que trabaja con su voz que a otra persona. Por ejemplo, es muy probable que un cantante busque ayuda profesional antes que otra persona que no trabaja con su voz.

Pero, más allá de esto, la regla general para preocuparse más seriamente por la disfonía será la aparición frecuente y sin un motivo aparente (como un factor funcional). Si tenemos un resfriado, una faringitis u otra enfermedad relacionada puede ser algo normal la pérdida de voz (y tu médico habitual podrá tratar los síntomas).

No obstante, una vez superada dicha enfermedad, no es normal que la disfonía persista, al igual que no serán normales las disfonías frecuentes. Si es tu caso, te recomendamos que busques un profesional de confianza como el logopeda.

¿Y por qué es importante acudir a un profesional como el logopeda?

Principalmente es importante detectar patologías como los nódulos o los pólipos. Cogidas a tiempo, estas patologías pueden rehabilitarse a través de la logopedia, sin pasar por quirófano. Además, las disfonías frecuentes pueden ser síntoma de asuntos más graves (como el cáncer de garganta) así que siempre es beneficioso contar con una opinión profesional para no correr riesgos.

¿Puede ser la afonía un síntoma de COVID-19? ¿Cómo influye en tu voz?

La afonía o disfonía es un síntoma frecuente de COVID-19, por lo que no está de más descartar esta patología en caso de problemas en la voz. En estos casos, puede que la afonía desaparezca sola al pasar el Covid, pero desde Áurea detectamos que en muchos casos esta nueva enfermedad provoca problemas vocales a largo plazo.

Algunos de los síntomas del COVID-19 relacionados con la voz son:

• Fonación irregular o inestable.

• Cuerdas vocales debilitadas.

• Menor control de la fonación.

• Parámetros acústicos alterados (peor calidad de la voz).

• Parálisis cordal.

• Tos crónica.

• Disfagia.

Y ahora sí: 5 remedios que no utilizar si te has quedado afónico

Como comentábamos al principio, es habitual recurrir a ciertos remedios caseros ante problemas en la voz. Pero por desgracia, muchos de estos no son eficaces sino mitos que pueden dañarte todavía más. Te contamos algunos de los más extendidos:

Evita el jengibre, un alimento del que habrás oído milagros pero que puede terminar de irritar tu garganta.

Por encima de todo, no te automediques. Y no solo porque estés poniendo en peligro tu salud, sino porque los medicamentos también afectan a la voz, en muchos casos de manera negativa.

Deja atrás la menta: da igual si son caramelos, infusiones o cualquier otra cosa.

• Intenta elegir, siempre que sea posible, mascarillas quirúrgicas en lugar de FPP2, que por su mayor grosor hará que se te oiga peor y tengas que elevar la voz.

• No tiendas a tomar bebidas muy calientes (ni muy frías), sino templadas.

Si quieres saber 4 consejos que sí te servirán, te dejamos este otro artículo sobre cómo evitar la afonía.

Y si tienes alguna duda, ¡consulta siempre con un profesional como el logopeda! Desde Clínicas Áurea trabajamos para extender el cuidado de la voz y ayudarte en tu día a día, tanto a nivel laboral como personal.

Dejar un comentario